MAD GIRL FOODIE: MY STORY

Hi guys! I want to introduce myself and introduce you to a new section in the magazine: MAD GIRL FOODIE. I’m really excited about it, thanks to someone who encouraged me by saying that I had a story that was worth telling.

So this is my story, following the trail of the Michelin stars in North America, being a simple Au Pair.

[Foreigner] That is used in a house to provide some domestic services, such as taking care of children or giving them language classes, in exchange for food and lodging.

In other words, just a nanny. Working 45 hours per week, for less than $ 200, living with a rich American family. It is not easy at all. It is not easy to take care of a baby for 10 straight hours a day, and the only rest you can have, it’s his nap break. It is not easy to dedicate all your time to the care of children who are not yours, without having anyone close to take care of you. In a country that does not make it easy for immigrants. Finishing the week completely exhausted, because you also have a few hours of university to take, due to your visa requirements.

Food was always my passion. From those endless hours playing kitchens, mixing sand, leaves and stones, creating different dishes, when I was 4 years old. With that kind of surprise and pleasure feelings, when you discover a brand new flavor, or a new texture. Remembering the happiness that I felt when as a child, I tried the version of the deconstructed potato omelet of Marc Singla for the Bulli from Ferran Adriá. But cooked by Jesus Marquina at Marquinetti. The restaurant he still owns in my hometown, Tomelloso. With all those questions bubbling up, about how they would have made it. From what incredible mind would that wonder have occurred? That first tasting menu changed my life.

The second memory exploding inside my head was having lunch with my friend Silvia in Katana Street food corner, an Asian food stall hidden inside a local produce market in Alicante, Spain. With such a unique fusion of flavors, which I still do not understand why is not more popular, because that tiny place, is really amazing. And because of I keep dreaming of that food, after more than two years. And I did not care at all about spending my small vacation budget for two days, because it was worth every single bite.

But unfortunately, when I had to prioritize how in what to spend my miserable salary. Living in Silicon Valley, one of the most expensive areas of the United States, I always preferred to save it to travel. Even though, those trips were endless hours of road, with a boring diet based on baby carrots and apples in the car, while I never stopped driving.

And I had so much information, so many endless lists of places I wanted to go. I dreamed every day because of programs like MunchiesUgly Delicious, or Chefs Table. And read the magazine Bon Appétit every single month. Knowing that I’ll never be able to spend in just two hours my salary from working almost 90.  And that feeling of defeat was killing me.

Until Lourdes arrived one day, telling me about her app to get extra babysitting jobs. And I started writing the names of my dream places to go dinner, and putting them in my empty glass jars, into which i was putting, Little by Little, cash. Exhausted but happy, working more than 60 hours a week, fighting for my goals written in recycled pots of Chunky sauce.

And I did it.

So in this new section, I will tell you my experience, dining alone at some of the best restaurants in the United States. Trying tasting menus in fancy places by myself, wearing second hand jeans and dirty sneakers.

 

Because you do not have to be a gastronomic critic or know all the technicalities of the culinary art to feel the same passion with every bite, that Rèmy in Ratatouille.

mad-girl-foodie-the-story

¡Hola amig@s! La semana que viene estrenamos, una nueva sección en la revista, titulada: ¡MAD GIRL FOODIE! Con la que estoy muy muy ilusionada, gracias a alguien que me animó a ello diciendo que tenía una historia que merecía la pena ser contada.

Así que esta es mi historia, siguiendo la estela de las estrellas Michelin en Norte América, siendo una simple Au Pair.

[extranjero] Que se emplea en una casa para prestar algunos servicios domésticos, como cuidar de los niños o darles clases de idiomas, a cambio de la alimentación y el hospedaje.

En otras palabras, una niñera. Interna. Trabajando 45 horas semanales, por menos de 200$, viviendo con una familia de ricos americanos. Y no es fácil. Cuidar de un bebé durante 10 horas seguidas al día, con el único respiro que te queda es que esté echado a la siesta. No es fácil dedicar todo tu tiempo al cuidado de unos niños que no son los tuyos, sin tener a nadie cerca que cuide de ti. En un país que no se lo pone nada fácil a los inmigrantes. Terminando la semana completamente agotada, porque tienes además unas horas de universidad con las que cumplir, por exigencias de tu visado.

Y la comida siempre fue mi pasión. Desde aquellas interminables horas jugando a las cocinitas, mezclando arena, hojas y piedras, creando distintos platos, cuando tenía 4 años.

Con esa sensación de placer y sorpresa, al descubrir un nuevo sabor o una nueva textura. Recordando la felicidad que sentí al probar siendo todavía muy pequeña, la versión de la tortilla de patatas deconstruida de Marc Singla para el Bulli de Ferran Adriá. Pero por Jesús Marquina en el restaurante Marquinetti, en Tomelloso. Delirando con cada cucharada. E intentando rascar hasta el último mililitro que pudiese quedar al final del vaso. Con todas esas preguntas de cómo lo habrían hecho. A qué mente se le habría ocurrido aquella maravilla… Con ese primer menú degustación, que por dentro, cambió mi vida.

La segunda explosión en mi cabeza, fue comiendo con mi amiga Silvia en Katana Street food corner. Un puesto de comida asiática escondido dentro de un mercado de productos locales en Alicante. Con una fusión única de sabores, que sigo sin entender aún no tenga más relevancia y prestigio. Porque es realmente increíble. Y porque sigo soñando con esa comida, después de más de dos años. En la que no me importó en absoluto gastarme mi reducido presupuesto vacacional para dos días, porque merecía la pena cada bocado.

Pero lamentablemente, a la hora de priorizar en qué gastar mi mísero salario, en una de las zonas más caras de Estados Unidos, como es Silicon Valley. Prefería siempre ahorrarlo para viajar. Aunque esos viajes fueran de interminables horas de carretera, y una aburrida alimentación a base de zanahorias y manzanas en el coche, sin dejar de conducir nunca.

Pero tanta información. Tantas listas interminables de sitios a los que quería ir. Con los que soñaba cada día, por culpa de programas como Munchies, Ugly Delicious, o Chefs Table. Y leer la revista Bon Appetit cada mes. El hecho de saber que jamás podría permitir gastarme en dos horas, mi sueldo trabajando 90, me mataba por dentro.

Hasta que llegó Lourdes, con su aplicación para conseguir trabajos extra de niñera. Y mis tarros de cristal vacíos, en los que escribí los nombres de mis sitios soñados en San Francisco. En los que iba metiendo, poco a poco, dinero en efectivo. Exhausta pero feliz. Trabajando más de 60 horas a la semana, luchando por mis objetivos escritos en los tarritos reciclados de Chunky salsa.

Y los conseguí.

Así que en esta nueva sección, contaré mi personal versión, cenando sola en algunos de los mejores restaurantes de Estados Unidos. Con menús degustación para uno, vistiendo vaqueros y zapatillas, pareciendo una niña.

Porque no hace falta ser crítico gastronómico ni saber de tecnicismos, para sentir la misma pasión con cada bocado, que Rèmy en Ratatouille.

ceeterisparibus

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2 thoughts on “MAD GIRL FOODIE: MY STORY

  1. Hola! pensaba mandaros un correo pero he pensado que no… bueno, cosas mías.
    Acabo de llegar a este blog y ¿como no os conocía antes? me fli – pa.
    No solo los contenidos sino que el diseño me parece lo más de lo más. Vamos, que ahora mi blog me parece una m*** 😉
    Bueno, que sólo quería felicitaros por el espacio, el contenido y el diseño. Mola mogollón este MADGIRL 😉 y que me quedo por aquí.
    Besazos nenas!!

    1. Muchísimas gracias Natalia! 🙂 Escríbenos siempre que quieras! Seguro que tu blog es increíble! Mándanos luego lo que haces si quieres, y vemos si podemos publicarlo!
      Un besazo enorme!

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